Como quisiera irme lejos de todo por un tiempo, irme lejos de casa, de la ciudad. Olvidar los sentimientos por un momento, hacer mi propio rumbo, mi propio mundo, mi propio lugar. Tomar con mis manos los malos recuerdos, y arrugarlos tales como a un papel, tirandolo hacia un lado, dejándolos caer, talvéz en el cruel olvido. No quiero recordar, menos quiero volver a sentir, aquel sentimiento tan herido. Te aseguro, será mejor seguir cada uno por su camino, porque si es así como estaremos, prefiero como compañia a alguien mejor, no quiero caricias, no quiero cariño, no quiero volver a escuchar la palabra destino.
Hoy, descubrí que me siento realmente bien sin vos, que siempre estuvo esperandome una persona mejor.
Lo sé, no es fácil olvidar, pero no quiero verte, no quiero cruzarte, no quiero encontrarte entre mis pasos una vez más. Me lastimaste, me ignoraste, y pensar que nunca te causé algún mal. Tomé conciencia, que de tí no recibí nada bueno, más que indiferencia, arrogancia y una actitud completamente de mierda. En realidad, lo hubieras pensado antes, nada valió la pena para mí.
Te quiero, pero fuera de mi entorno, de mi mente, y lo más importante, te quiero fuera del corazón. De mí corazón.
Si vuelvo a buscar a alguien, créeme, buscaré a alguien de verdad. Alguien que tenga un valor, alguien que se la juegue, un abrazo, un beso, una importancia en mí.
Alguien que realmente sepa amar, y no precisamente fallar.