El comienzo de mi Mundo
"She"
"Ella. ¿Como definirla? Siempre fue especial. Me encantaba su forma de mirar, tan tierna. Su sonrisa, cuando adivinaba que venias por detrás, daban ganas de comertela a besos. Cuando cogía rabietas de niña pequeña o se quedaba dormida en el sofá. Con sus desayunos de huevos revueltos y su manía de robarme las camisetas. No se como explicarlo. Ella es ella. Sin más." She.
martes
-Ah, Camila.. Mi pequeña Camila, tu no entiendes, yo no puedo... -
Alex ni siquiera tenía fuerzas para terminar la oración. Le daba temor el sólo hecho de oír salir de su boca esa terrible locura.
-¿ Qué es lo que no puedes aceptar, Alex?- exclamó desausiada la muchacha de cabellos negros, al mismo tiempo en que sus ojos se inundaban de lágrimas. - ¿ Es que acaso no entiendes que soy la única que puede darte sangre para poder ganar la pelea contra tu primo?-.
- Camila, no puedo. Por el sólo hecho de... - Su voz se volvía un susurro, mezclándose con el leve soplo del viento.
- ¡ Tóma mi sangre, Alex!, ¡No tenémos otra opción, soy la única! - Le imploraba Camila a Alex, tomándole del pulóver con una fuerza tremenda, tal era la fuerza, que Camila podía sacudirlo a su antojo, tratando de hacerle entender - ¡Lo hago por tí, Alex, con mi sangre podrás ganar la pelea, y todas las que quieras, tendrás la fuerza suficiente! ¡Te durará días!-.
- ¡Ya basta Camila, entiende! - Alex tomó fuertemente con ambas manos los brazos de la muchacha, quien permanecía quieta, sorprendida por la acción del muchacho. Su mirada parecía agotada, lloraba a borbotones. No se escuchaba ni el más mínimo sonido, sólo la respiración de Camila, entrecortada, debido al llanto.
- Si llego a probar una gota de tu sangre, jamás podré parar. No quiero matarte, Camila. La última vez que probé tu sangre, terminaste agonizando, en el medio del descampado, sin fuerza, ni siquiera para arrastrarte a un lugar seguro. Apenas probé tu sangre, me olvidé de todo, me olvidé de tí, de tu vida. Sólo pensé en mí, en el placer que sentí, que no sentía hace años. No sabes lo que es tener que beber sangre de humanos - Se notaba dolor en su mirada, pero sin embargo, siguió- Camila, tu sangre es única para los vampiros como yo. No quiero hacerte daño, quiero cuidarte. Si tomo tu sangre, podré ganar mil batallas, pero perderé a una, te perderé a tí. Y de que me sirve, ganar la batalla contra mi primo, si a mi regreso, no estarás viva para mí. Ya estarás muerta, Camila -.
-Alex... mi vida ya no importa, debes acabar con tu primo mañana. Es la mejor oportunidad. Y si tengo que terminar con mi vida, si tengo que desangrarme, me iré feliz, Alex. Me iré feliz, porque sé que dí mi vida por tí -.
-Ah, Camila, vida mía. Ya no sabes lo que dices, debes descanzar - . Dijo Alex, acariciando el rostro de Camila, con tal delicadeza, con tal suavidad. - Al regreso, luego de la batalla, vendré a buscarte, y nos iremos de aquí. Te iras conmigo. Te aprecio tanto.. Te amo Camila -.
- Alex... no me dejes, no hoy... -
-Eres mía. - Le dijo Alex susurrandole al oído a Camila -.
-Eres mía y volveré por tí, te lo juro. -
Todo se fundió en un beso, con eso terminaron de decir todo lo que les faltaba.
Ése beso sería la despedida, hasta el talvez pronto regreso de Alex.
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DIOS! Como un final no dicho de Crepúsculo.♥
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarhaha :B claro, te deja con la intriga(: sólo fué una parte de una historia de por ahí .. 9.9
ResponderEliminarno quise basarme en crepúsculo, no leí los libros xD sólo ví las películas :3