Caía sobre tus labios la luna llena, mirabas y era tan fácil poder soñar. Apenas quedaba tiempo para la pena, de pronto se te olvidaba la soledad.
La lluvia se enamoró de las azoteas, quizo el viento que las banderas aprendieran cómo volar. Tenías el corazón de la primavera, fue tu boca mi compañera, mi lugar para descansar.
Sigo dibujando estrellas en la soledad, que desapareceran al amanecer.
Sigo dibujando luces en la oscuridad, ilusiones que se van, para no volver.
Noviembre se puso lento y quedó en 11, el día, del mes, del año de no pensar. Rodeados por los misterios de las canciones, podíamos conformarnos con poco más.
Sentimos que aquella noche fué la primera, nuestras lenguas estaban llenas, de palabras de enamorar.
Lloramos con los colores de la tristeza, funeral para las promesas, el momento de despertar.
Sigo dibujando estrellas en la soledad, que desapareceran al amanecer.
Sigo dibujando luces en la oscuridad, ilusiones que se van, para no volver...
Skye.


No hay comentarios:
Publicar un comentario