Estás tan cálida, tan sumisa. Metida en un sueño irreal, seguro. Siempre tendiste a ser demasiado infantil. Tan perfectamente dormida, con una sonrisa marcada en tu rostro que jamás se borra. Siempre fuíste tan feliz robándome lo que era mío, y lo que nunca dejó de ser mío por sobre todo.
Jamás pudiste conseguir lo que yo conseguí, jamás lograbas llegar a la altura a la que yo llegué, sin envargo, no pensaste mejor, todo lo que logré, en tus pequeñas manos terminó. Tu mirada cruel, de pronto se vovió tan vivaz, llena de brillo, por lo que lograste conseguir, eras toda una ternura, muchacha. Sobre todo, actuando con lo que no te pertenecía.
Pero, las maravillas no existen querida, no para mí.
Y yo no me rindo tan rápido.
Pensándolo bien, no me rindo nunca.
Entonces, Quid pro Quo, querida.
Te daré un sueño largo, a cambio de lo que me pertenece. Sólo tengo un pañuelo con unas gotas de cloroformo, una almohada, talvéz unas gotas de nafta, y un encendedor.
No necesité mucho para despertarte. Te corrí ese desparejo mechón dorado que caía sobre una de tus rosadas mejillas, y abriste tus ojos. Te segaba la luz de mi linterna con la cuál te apuntaba, sin envargo, sonreías.
Recuerdo que desde siempre, sonríes. Y yo ya no recuerdo ni el condenado significado de la sonrisa.
Porque tú me la borraste, me la quitaste. Me la robaste, como todo.
De pronto no entendías lo que sucedía, estabas algo perdida, y preguntabas que demonios hacía en tu habitación a esas horas de la noche.
-¿Qué hago aquí dices, querida Tiffany?, ¿Es que acaso todavía no lo adivinas?-
-A sacarte todo lo que es mío, a saciar mis ganas de verte agonizando, a dormirte toda una eternidad, la cuál no tienes derecho a vivir, entonces, no te queda otra cosa que estar muerta.-
Su mirada de temor con pizcas de pánico me iluminaban la vista. Por fín te veía sentir miedo, de mí.
No alcanzó a decir ni una palabra, tampoco la dejé. Intentó a manotazos golpearme, y nada logró. La tomé del cabello, y tiré de él hacia atrás.
Y me cansé, mañana lo termino...

No hay comentarios:
Publicar un comentario