Me la veía venir. No aprendí en el Kinder cuando la señorita me regañaba diciendome que las mentiras tienen patas cortas. Y es verdad, no había guardado la muñeca en el cofre de juguetes, la había escondido en mi mochila, pensaba llevarla a casa y mostrarle mi habitación y mi perro.
"Nicole" jamás conoció mi casa, ni tampoco mi perro.
En fín, no aprendí y sigo igual. Y no, no sobre robar muñecas,sino sobre decir mentiras. Mi cara me manda al frente, me delata antes de que pueda decir otra oración terminando con: "¡Encerio, no te miento!"
See you later.


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