"She"

"Ella. ¿Como definirla? Siempre fue especial. Me encantaba su forma de mirar, tan tierna. Su sonrisa, cuando adivinaba que venias por detrás, daban ganas de comertela a besos. Cuando cogía rabietas de niña pequeña o se quedaba dormida en el sofá. Con sus desayunos de huevos revueltos y su manía de robarme las camisetas. No se como explicarlo. Ella es ella. Sin más." She.

miércoles

asdasd.

Pasó de ser un fenómeno andante a una de las chicas de nombre conocido, pasó de una actitud genial a una actitud sobradora, como esas que te hablan desde arriba, como si fueran demasiado para estar cerca tuyo. Donde quedó la chica divertida, la que no te miraba raro si hacías algo estúpido porque ella también lo hacía, hoy te mira con cara de desprecio, y dice frases como "no vayas a contagiarme con tu estupidez". Se lleva con gente que alguna vez se rió de ella a sus espaldas, y de frente eran sus supuestos amigos. 
Ya ní se preocupa por si me pasa algo, simplemente dice mirandote desde arriba : ¿qué? ¿estás mal? se te nota decaída. Y a los segundos cambió de tema. Ya ni siquiera le importa si estoy o no estoy, si voy a ir o no. Si desapareciera de un día para el otro seguiría tranquilamente.

Sé que la gente cambia con el paso del tiempo, pero, ella, jamás la veía capas de dar un cambio así, pasar al lado que siempre criticó, que siempre odió. Del lado de que decíamos siempre cosas malas, porque no nos caían bien, ni nosotros a ellos. 

 Y yo quedé del lado en el que siempre estuve, y ella se pasó al otro. Y yo ahí, esperando que vuelva la chica que un día conocí, que hoy desconosco completamente, sus actitudes, su forma de ser, todo.

Pasé el día con una cara de perro tremenda, por no decir otra cosa. 
Dejé muy abandonado el blog)': espero ser más responsable. 

See you later.

jueves

Creo que hay que empezar a tomar más en cuenta ese dicho que dice " El que busca, encuentra."

Principalmente yo, hasta aveces pienso que busco motivos para sentirme mal, y los encuentro. No pienso que puedo encontrar algo malo, sólo busco, y cuando lo encuentro, me digo: ¿Para qué lo busque? 
Aunque diga que ya no, aún anhelo quedarme junto a tí hasta el alba, undiéndome en tu pecho, embriagándome de tu perfume a más no poder. Caminar por la playa en tú compañia, con tu brazo alrededor de mi cintura, sintiendo como la arena se escurre entre mis dedos.
Parecen sensaciones de lo más comunes, pero contigo es estar en otro mundo, en otra sintonía, en otro canal. Simplemente es estar contigo.

sábado

Sábes, te he guardado un secreto. Un gran secreto que até a mi corazón para que no huya por mis labios. Lo tengo escondido, hasta él mismo se esconde y no se dejaría ver por nada del mundo. Supongo que porque es un secreto, y los secretos no se cuentan. 
Pero hoy haré la excepción, hoy decidí que dejara de ser un secreto, ya no te esconderé nada, quedate tranquilo.
¿Sábes cuál es mi gran, gran, gran secreto?
Que tú, precisamente y unicamente tú, eres mi pequeña, pequeña, gran debilidad.
Hoy descubrí que nos llevamos decepciones cuando menos las esperamos. Cuando querés que una herida termine de cerrar, en esos momentos en los que definitivamente decidiste que las cosas del pasado, quedan ahí, vuelven. El pasado tiene esa cosa, algo que siempre va a volver a llamarte la atención, talvez porque en el fondo es tan añorado, cuando lo recordas aveces te decis a vos mismo como te gustaria volver el tiempo atrás para poder repetirlo. Ciertas imagenes, caminos o sensaciones que te gustarian volver a repasar. 
Cuando a toda costa intentas hacerte entender que, el pasado es eso, y no se repite, alguien te vuelve a los recuerdos, a cosas que ya pasaron, haciéndote recordar momentos anhelados, y te dice que quiere volver a intentarlo, que esta vez no te vá a dejar ir, tanto que se te vuelve una ilusión pensar que podrías intentarlo otravez, pensar que podrías repetir todo lo que un día terminó, y  eso ni siquiera es sencillo. Apesar de que no fuese sencillo, en el fondo guardas una pizca de esperanza, que está esperando ahí en silencio para poder salir entre suspiros, cuando ése momento se llegue a cumplir, cuando sea el último suspiro que lances, porque entonces ya no tienes esa preocupación, esa molestia que te aprisionaba el pecho, o que te formaba un nudo en la garganta. 
Pero tarde caemos en la cuenta que ése momento nunca se vá a cumplir, porque sea lo que haya sucedido en el pasado, nada se repite, no será lo mismo, las ilusiones de volver a repasar momentos no se cumplen, y  diste todas tus esperanzas, y al fin y al cabo es lo que más se pierde.
Se perdieron cuando creíste en esa persona, y esa persona perdió tu confianza al hacerte pensar que todo se podría arreglar, pero ni siquiera lo intentó. 
Fué en ése momento en el que entendí que si alguien realmente se la jugaría por vos, no le importaría si hay viento, lluvia o tormenta. Que aunque tengamos los tiempos justos, haría un lugar e intentaría aunque sea verte de lejos, o sólo darte un beso, y que con eso me bastara, porque sé que es complicado. 
Si realmente quisiera jugarsela por vos lo intentaría todo, y no le importaría las circunstancias, pero nunca lo hace, ni siquiera lo intenta y seguirá así, y talvéz cuando ese "alguien" algun dia caiga en la cuenta que realmente lo esperabas, que hubieras dado miles de esperanzas más por el,  tú ya habrás dado esperanzas en alguien en el cual realmente se las pudiste dar sin dudas, al igual que tu confianza, a quien te puedas entregar por completo, y sin temer a que te deje ir así de fácil. 
Cuando ese alguien vuelva y quiera volver a repasar viejas historias, tú ya no querrás hacerlo y sólo serán viejos tiempos, ya que el pasado es pasado, y por más que duela, no se puede repetir. 

.........................................................................................................

Porqué carajo escríbi esto te preguntarás, bueno, porque al igual que dice el texto, intentaba cerrar una herida, y me trajeron nuevas ilusiones. Le entregué mi confianza, y sólo logro que quiera alejarme más.

Ni tiene mucho sentido, nose para que lo escribi, pero bueno, decepciones nos llevamos todos los días *-*.

jueves

¿Sabes que es lo bueno de ella? Simple. Que no es cuidadosa, callada, ni tímida. Tampoco fina, no le hace asco a nada. No me preguntó si tenía novia, o número telefónico, ni le interesó. O si vivía aquí, o por mi cumpleaños, como suelen hacer las chicas. O, no lo sé, supongo que tenía que existir una chica distinta.
Me sentía como si la hubiera conocido hace años, le contaba cómo ayer un viejo me había rechazado para un trabajo y que no tenía dinero, y ella me hablaba sobre el local en el que atiende, y que le pagan una miseria.
Sacó de su mochila unos cigarros, y me invitó. Acepté, y ahí estaba, fumando un cigarro con una desconocida.
-No fumo seguido, pero el momento lo amerita. No hablo con desconocidos todos los días- Me dijo.
Y mientras hablabamos sobre nuestros problemas con el dinero, (apropósito, hablar de esos temas aburridos, con ella se volvían interesantes) la miré. Era bonita. Llevaba unas Nike altas, unos jeans, y un buzo corto, que dejaba ver la piel de su espalda. Cabello negro, algo largo, y una sonrisita de dientes blancos. Sus ojos parecían los más comunes, pero algo tenían que me llamaban la atención, sabes. Tenía ojos bonitos.
Una desconocida, pero una perfecta. Como dije, no me preguntó si tenía novia, ni mi numero, ni mi fecha de cumpleaños como suelen hacer las que conocí. Esta vez cambiamos el rol. Le pedí su número y me lo dió, le pregunté si andaba con alguien y me dijo que no. Y ahora también sé su fecha de cumpleaños.
La ví irse sola, se fundío entre tanta gente hasta que la perdí de vista. Fué en el cumpleaños de un amigo, hace cuatro días. Y todavía no la he llamado.
- Bien, estoy sorprendido, das miedo, y todo por una chica. Tienes el teléfono a tu lado con el número ya registrado. Una oportunidad perfecta para conocer a una desconocida perfecta, yo no la dejaría ir en tu lugar. ¿Que demonios esperas?- 


-Por todos los cielos callate, estoy marcando, ya estoy en eso. Es la primera vez que siento nervios por una desconocida.-
"Deberíamos usar el pasado como trampolín, y no como sofá".

Harold Macmillan.

Describiendo a Iván.

Incoherente.
Imperfecto.
Indecoroso.
Indiferente.
Inculto.
Impaciente.
Idealista.
Idiota.
Ignorante.
Imbecil.
Inmoral.
Impasible.
Impostor.
Intolerable.
Inconsecuente.
Y a pesar de todo, Inolvidable, Indispensable, talvéz por momentos Ingenuo.
¿Una pizca de Inocencia? de tu parte, algo Impensable.

Palabras Innumerables para describir a Iván.
Pedazo de Inmoral Imbecil.

miércoles


  Mamá quedó destruida después de la muerte de Megan. Aveces parecía enfadada por lo que pasó. Una tarde se encerró en la habitación de Megan, y guardó todas sus cosas en cajas. Me advirtió que no me atreviera a tocarlas. Luego se fué a dormir sin cenar. Sólo cenamos papá y yo.
Al otro día me levanté, y al instante que abrí los ojos, sabía que no sería un "buen día". <<Voy a ducharme, y luego salir de aquí >>  pensé.
  El piso estaba frío, me hacía tiritar, ni siquiera podía apoyar la plantilla completa. No lograba recordar dónde había dejado mi toalla. Decidí ir a mirar al baño, talvéz estaba ahí. Pasé por la habitación de Megan, pero algo me detuvo, no quité los ojos de la escena que veía. Quedé muda, sentí la desesperación que me recorria por dentro, pero el cuerpo no me respondía. No tenía un pensamiento fijo, ni una idea clara, mi mente estaba por completo en blanco. No sabía como se explicaban estas cosas, para que alguien como mamá me pueda creer.
Cuando al fín mi mente reaccionó, lo primero que pensé a gritos silenciosos fué << Mamá se enojará>>.
 Una de las cajas estaba completamente destrozada, habían fotos viejas, lápices de colores y libros mordisqueados. El relleno de un oso de peluche esparcido por toda la habitación, y un envase roto de témpera azul que perdía pintura, justo en la entrada de la habitación.
<<Beethoven>>.Fué ahí cuando corrí al baño, y volví con un limpiador de pisos. Recogí los restos del peluche, todo lo que rompió, y los tiré.
En ése momento sólo quería matar al perro.
Tomé un baño rápido. Antes de irme fuí a ver a mamá, aún era temprano para que ella se levante, pero tenía un mal presentimiento, aparte del hecho de saber que cuando vuelva, no voy a salir de casa por varios días.
Sin embargo ella dormía placidamente. Resultó raro que no me haya oído, talvéz estaba realmente cansada.
Salí afuera y busqué a Beethoven, y lo ví ahí, al lado del árbol, mirándome fijo desde su casita de patio.
Bajo su pata aprisionaba algo rojo, no podía divisar qué era. Me acerqué, era un collar. El mismo collar en el que un día Megan grabó su nombre con marcador indeleble; "Megan y Beeth". Lo saco de la caja.
Miré a Beethoven, que aún seguía con su mirada fija en mí. Lo acaricié, le coloqué el collar, y abrí la puerta hacia la calle. Volvería tarde. Para esa hora mamá ya estaría enfadada preguntándome porqué no le avisé que salía, adonde iva a estar, a que hora volvía, y sus infinidades de preguntas.
Decidí ir al único lugar en donde no me sentía sola, donde sentía que no corría peligro. Donde sentía que Megan siempre me esperaba.

-------------------------------------------------------------------x


Las nubes descansaban sobre aquella sábana celeste que cubría el cielo. Brillaba el sol cálidamente, después de días de lluvia seguidos. Caminaba, sentía el aroma húmedo que se alzaba de la tierra, el viento se escurría entre los dedos de sus manos, su cabello danzaba a la par de la brisa, la envolvía, al mismo tiempo que golpeaba suavemente su espalda.
Beethoven, aquel perro negro de pelaje brilloso, brincaba alegre entre los pastizales, dando vueltas a su alrededor. No debería de haber ido a ese lugar, sólo sirve para traer recuerdos. Lindos, pero al fin y al cabo recuerdos, y no volverán. Beethoven se refregaba contra su pantalón, y ella hundía las manos en su pelo, recorriendo el lomo del animal.
Desde la muerte de su hermana gemela, Megan, una mitad de Jana se había ido con ella.

viernes

F U C K Y O U

Ésta vá para para Tamara C. que mañana probablemente va a estar sentada al lado mío viendo mi blog, prometí mostrárselo, ya que por tanto tiempo fingí no acordarme el nombre. Es que lo cambié tantas veces. En fín, fingía todo el tiempo.
Supongo que te la debía, lentes cuadrados.¿Tenés un aire a la chica de la foto? ¿O es por los lentes? ¿ O directamente no te miré bien? Bueno, no tenés el pelo largo pero, por los lentes...

Ah, ¿Cuándo nos vamos a hacer nuestro merecido piercing de la amistad? Después me lo vas a contestar.
¿Piercing de la amistad? se me acaba de ocurrir. Hm, no preguntes.

PD: Mi otro blog no te lo pienso mostrar, no insistas. No me vas a convencer ni con medio kilo de helado.

Me muri. See you later.

jueves

Mentiritas.


Me la veía venir. No aprendí en el Kinder cuando la señorita me regañaba diciendome que las mentiras tienen patas cortas. Y es verdad, no había guardado la muñeca en el cofre de juguetes, la había escondido en mi mochila, pensaba llevarla a casa y mostrarle mi habitación y mi perro.
 "Nicole" jamás conoció mi casa, ni tampoco mi perro.
En fín, no aprendí y sigo igual. Y no, no sobre robar muñecas,sino sobre decir mentiras. Mi cara me manda al frente, me delata antes de que pueda decir otra oración terminando con: "¡Encerio, no te miento!"



See you later.

miércoles

Hacer el intento ó, no lo sé.

No sé si es cuestión de suerte, pero no me vá nada bien en la vida. No sé si tirarme para atrás, o ponerme a pensar donde caigo muerta, mientras me fumo un pucho a escondidas. No sé donde quedó mi risa, creo que era lo único que me iluminaba,  talvéz la dejé olvidada en alguna esquina, o se me escapó sin decir nada.
llorar a carcajadas.
Yo creo que no hago nada bien, sigo sin saber cuál es el fin de mi vida, que carajo hacer, no sé ni lo que puedo pedir, ni lo que quiero tener, se me acaparan los pensamientos, estos son momentos, en los que me quiero esfumar y nunca jamás volver.
Por lo menos por un tiempo.
Andá a saber que será de mi porvenir, ¿qué se hace en estas situaciones? ¿salir corriendo, sentarte a reflexionar, o simplemente darte por vencido y rendirte? La seguís remando o ¿intentás volver a la orilla? o talvéz cansarte, y tirarte al río, que dejes que el agua llene tus pulmones, y haga su trabajo. Seguir por la montaña, ¿escalar un tramo? o ¿tirarte a rodar?. ¡Trepar el árbol que tanto se me impone! o bueno, dejarme caer.
Este tipo de psicologia relacionado con la naturaleza, hm. No sabría decir si son los ejemplos correctos, o no. En fin, la pregunta es: que tal si me lo porpongo y, ¿Hago el intento?


Hm, psicología inversa con Camila, ¿noche de chicas? Seguro, somos solamente dos tontas que no van a poder dormir. En fín, noche de llenarse de palomitas de maiz y Coca-Cola mentiendo los cereales... y talvéz papas fritas con salsa golf si nos da hambre...



See you later.
¿Aveces no te dá la sensación de que te hace falta sentir un poco de calor? Y  no precisamente de ese que sientes al acurrucarte en la cama con una frazada, sino de ese calor que sientes al acurrucarte entre los brazos de ésa persona que extrañas tanto, y está tan lejos.

lunes

Dylan, tengo miedo a enamorarme.

Ella, así como era, tan risueña, a él lo enamoró.
Pero esa tarde en la plaza, la timidez los invadió por completo. No sabían para donde mirar, apenas se dirigian las palabras. Para matar el silencio, él comenzó a contarle anécdotas, momentos que pasó con su equipo de futbol. Le contó lo más íntimo, lo más vergonzoso, lo que sólo debía quedar en el círculo de los muchachos. No sabía porqué, pero con ella sintió la más profunda confianza desde el primer momento.
Reían a carcajadas, la estaban pasando bien. 
-No puedo creer que te lo haya contado- decía Dylan entre risas- ¡no lo cuentes a nadie!- 
-Me hubiera encantado verte en esa situacíón- Decía Sheila en un tono algo irónico- no soy de confiar, no te asegures... - lo desafiaba.
-Pero, te lo conté pensando que...-
-¡Es broma tonto! puedes confiar en mí, no lo contaré.- Reía Sheila.

De un segundo al otro, se quedaron en silencio, y se cruzaron sin querer sus miradas. Ambos sonreían. Dylan tenía un brillo especial en su sonrisa, y un tono encantador de voz.
Sheila bajó la mirada de golpe, tímida. Sentía que el muchacho aún seguía con la mirada puesta en ella.
Con sus ojos puestos en el suelo, ella aún sonreía. Se escondía detrás de mechones rojos que caían sobre su rostro, sin dejar ver su sonrisa, ésa que aún no se borraba. 
Dylan alzó la mano en dirección hacia Sheila. Acarició su rostro y corrió aquellos lacios mechones rojos que la tapaban. A Sheila le temblaban las manos, para disimularlo, las puso entre las rodillas, entrelazándolas.
Tomó su mentón, hasta que sus rostros se enfrentaron. Aunque ella seguía algo agachada,  alzó la mirada tal como una niña inocente mirando desde abajo, y lo vió a él, contemplándola fijamente. Dylan se acercó.

-Te conté secretos, que talvéz a nadie se los haya contado ni se los voy a contar a nadie más. Me escuchaste atenta, sin interrumpirme, y te reíste conmigo, a la par. Me sentí acompañado, sentí que podría contartelo porque, no lo sé, tú me provocas eso. Ese impulso de hablarte de mi día a día, simplemente porque sé que puedo confiar en tí, porque me lo repetiste y me aseguraste, que puedo confiarte esto- Dylan hizo una pausa- Te lo he contado todo, pero aveces pareciera como si me tendrías miedo. Dime algo Sheila; ¿De qué huyes?, ¿De que te escondes?-
Sheila lo miraba con ojos grandes, sorprendida.
-Y la última pregunta: Si yo confío en tí, ¿Porque tú no confías en mí?-
La chica de cabellos rojizos suspiró.

-Dylan, es que eres tan perfecto, y tienes la sonrisa más maravillosa del mundo, y los ojos más hermosos que he visto en mi vida. Puedo hablar contigo como si te conociera de toda la vida, y confías en mi, y yo también confio en tí aunque no lo demuestre, sé que aún no te confesé nada, en realidad, es como, como decirte de una manera...-
-Sólo dilo- Dylan la observaba, atento.


-Dylan, tengo miedo a enamorarme.-

Un hueco más en mi vida.

Cualquier estacion para mi es primavera con vos.
Eres la canción que no volveré a cantar
el sonido que no volveré a escuchar
la imagen que no volveré a ver.
Eres ese diamante que no volveré a contemplar,
aquél camino por el cuál ya no cruzaré
la vida que ya no viviré.
Eres aquel nombre grabado en mi pecho,
que no volveré a nombrar,
ni aunque me sienta morir.
Eres esa ternura, que no volveré a sentir,
Esas caricias, que ni siquiera el viento puede imitar
Aquellas facciones de tu rostro, que mis manos ya no podrán recorrer.
Simplemente eres esa pieza faltante en mi rompecabezas. 
Un hueco más en mi vida.

Siempre me faltarás .

domingo

Siento el latido de tu corazon, no sé como, pero retumban en mis oidos. De repente te tengo a dos centímetros de mi boca, siento desesperación, comienzo a titubear. Siento escalofríos, al rozar tus labios, me provoca una pizca de locura, talvéz ansiedad.
Me sientes, sabes que no puedo esperar, que necesito de ti para poder respirar, sin tus besos no soy nada, me acostumbré a tí. Sí, me sientes, recorriendo tu cabello, hasta llegar a tu nuca, y girarme para contarte secretos al oído.
Te siento, tallando cada esquina de mi cuerpo con la yema de tus dedos, con una delicadeza tal como tratarías a una muñeca de porcelana . Recorres mi cuello a leves suspiros, susurrando por lo bajo, repitiendo que me amas.

La caja musical de Cúpido.

Musical Box Cupid.
Con su pequeño ángel girando,
envolviéndote al compás del tintineo
que invade sin pedir permiso tus oidos.
De sus blancas alas emana un aroma
que se escurre en tu naríz, 
embriagándote,
impulsándote a darle cuerda una y otra véz,
engañando a su antojo el tímpano
de quién la escuche,
enseguesiendo con su belleza pulcra,
por cuál disfraz encantador.
Silvando una melodía tétrica, mecánica
 que te insinúa por lo bajo
en susurros,
para que la hagas girar,
encandilando tu realidad,
hasta mezclarla con un sueño.
No aguanta quedarse en silencio
no puede dormir un letargo
Ansiosa de reproducir su dulce músiquita,
para que al escucharla te enamores de ella
y no la abandones jamás.

sábado

"¿Perro, cafetera, o cortina?"

Suelen pasar momentos, en los que te gustaría dormir 72 hs, y despertar, y no saber ni donde estás parada, ni en que año vivís.
Estaría bien, pero dentro de todo, no vendría a ser la solución.
Supongo que la solución seria enfrentar los problemas, a que me refiero: Tristezas, malentendidos, en fin, todo lo que no encaja en lo que vendría a estar dentro del contexto de "bien".
Sucede cuando no querés enfrentar los problemas, intentás esconder las tristezas, y esquivar los malentendidos. Éso mismo te provocan ganas de dormirte y no tener ni la más mínima noción de donde carajo estás cuando te despertés.
Cansado de la mierda que de vez en cuando te toca vivir, no muy seguido pero cuando te toca, te toca en serio, la mayoria de las cosas digamos que tienden a salirte moderadamente bastante mal. En ése momento, en ése segundo que pasa a la velocidad de la luz, te encontrás preguntándole a tu conciencia misma: -"Porque no habré nacido perro, cafetera o cortina"-.
Después de mucho tiempo, haciendo terapia, en plena sesión con vos mismo y tu conciencia claro (aveces con tu perro, o un peluche,cada uno sabe el grado de locura que tiene que cargar), caés en la cuenta de, que te hacés problema por cosas que se arreglarían en dos segundos si las pensaras bien, te entristeces por situaciones que no lo valen (hay cosas peores, y vos gastándote en boludeces) y se generan malentendidos que con sentarse a hablar se arreglan.
Son momentos en los que pensás <<mierda, vuelvo dificil a lo que podría resolver fácil>>.
Algunos la pasan peor, tienen problemas que hoy por hoy nosotros tenemos la suerte de no pasar, nos quejamos por tonterías, y ellos siguen de pie, adelante.

Y bueno, después los boludos que prefieren seguir con la teoría de -"¿Porque no habré nacido perro, cafetera o cortina?"-.
Bueh, eso temita aparte. Cada uno en su mundo.

viernes

*

Ya no me encuentro preguntando sobre amor; 
por fin no hay nada que pretenda no saber.
Entiendo que no hay relación entre amar y envejecer. 
Ya no me encuentro preguntando como dar; 
por fin comparto, por el miedo de perder,
el milagro de tus caricias llegando el amanecer.
Ya no me puedo contestar un “yo que sé?”, 
por fin entiendo que en tus redes yo caí. 
Ya no me encuentro preguntándome “por qué?”.
Por fin entiendo que esta vez es "porque si".
Porque te vi, te deje entrar, cerré la puerta y te elegí.

Siempre estuvo esperandome una persona mejor que vós.

Como quisiera irme lejos de todo por un tiempo, irme lejos de casa, de la ciudad. Olvidar los sentimientos por un momento, hacer mi propio rumbo, mi propio mundo, mi propio lugar. Tomar con mis manos los malos recuerdos, y arrugarlos tales como a un papel, tirandolo hacia un lado, dejándolos caer, talvéz en el cruel olvido. No quiero recordar, menos quiero volver a sentir, aquel sentimiento tan herido. Te aseguro, será mejor seguir cada uno por su camino, porque si es así como estaremos, prefiero como compañia a alguien mejor, no quiero caricias, no quiero cariño, no quiero volver a escuchar la palabra destino.
Hoy, descubrí que me siento realmente bien sin vos, que siempre estuvo esperandome una persona mejor.
Lo sé, no es fácil olvidar, pero no quiero verte, no quiero cruzarte, no quiero encontrarte entre mis pasos una vez más. Me lastimaste, me ignoraste, y pensar que nunca te causé algún mal. Tomé conciencia, que de tí no recibí nada bueno, más que indiferencia, arrogancia y una actitud completamente de mierda. En realidad, lo hubieras pensado antes, nada valió la pena para mí.
Te quiero, pero fuera de mi entorno, de mi mente, y lo más importante, te quiero fuera del corazón. De mí corazón.
Si vuelvo a buscar a alguien, créeme, buscaré a alguien de verdad. Alguien que tenga un valor, alguien que se la juegue, un abrazo, un beso, una importancia en mí.
Alguien que realmente sepa amar, y no precisamente fallar.
Page Graphics